Este artículo es un tutorial práctico para usar ChatGPT para detectar errores y como herramienta de revisión consciente y controlada. No está pensado para generar ideas nuevas, ni para delegar decisiones, ni para sustituir el criterio personal. Su función es mucho más concreta: ayudarte a detectar errores, incoherencias internas y puntos ciegos en aquello que ya estás haciendo.
En la práctica diaria, la mayoría de errores no aparecen por falta de capacidad, sino por exceso de cercanía. Cuando llevas tiempo trabajando sobre un texto, una decisión o un proceso, empiezas a dejar cosas implícitas sin darte cuenta. Das por sentados pasos, justificas internamente decisiones que no están escritas y pierdes la visión externa. Este tutorial aborda exactamente ese problema.
Lo que vas a aprender aquí es un proceso repetible. No depende del estado de ánimo, no depende de la inspiración y no requiere improvisar. Puedes aplicarlo hoy, mañana o dentro de seis meses y obtendrás el mismo tipo de resultado: mayor claridad sobre lo que estás haciendo y sobre lo que no estás viendo.
Usar ChatGPT como espejo operativo
El enfoque de este tutorial parte de una premisa clara: ChatGPT no se utiliza como solucionador, sino como espejo. No se le pide que piense mejor que tú, ni que decida, ni que optimice. Se le pide que lea de forma fría y estructural aquello que tú ya has construido.
Cuando se usa mal, ChatGPT introduce ruido. Ofrece alternativas, añade matices que no necesitas o genera una falsa sensación de mejora. Cuando se usa bien, hace exactamente lo contrario: reduce el ruido y deja al descubierto los huecos reales. Para que eso ocurra, el rol que se le asigna debe ser muy preciso.
El error más habitual en este punto es pedir opinión. La opinión siempre desplaza el foco. En este proceso no interesa saber si algo “está bien” o “podría ser mejor”. Interesa saber si se sostiene, si es coherente consigo mismo y si tiene zonas mal definidas.
Paso 1: Presentar el material sin justificarlo
El primer paso del proceso consiste en presentar a ChatGPT aquello que quieres revisar. Puede ser un texto, una decisión que estás tomando, una estructura de trabajo o incluso una explicación que das habitualmente a otros. La clave está en cómo se presenta.
Aquí no se justifica nada. No se explica por qué se ha hecho de una determinada manera ni se aporta contexto emocional. Todo eso contamina la lectura. Cuanto más neutro sea el material, más limpia será la detección de incoherencias.
Muchas personas fallan en este punto porque sienten la necesidad de defender lo que hacen incluso antes de revisarlo. Este paso exige lo contrario: distancia. El contenido se entrega tal cual es, sin adornos y sin explicaciones adicionales.
Voy a compartir contigo un contenido que estoy utilizando o desarrollando.
No quiero que lo mejores ni que propongas alternativas.
No quiero opiniones personales.
Quiero que lo leas de forma neutra y me indiques:
- incoherencias internas
- contradicciones
- puntos poco claros
- supuestos que doy por hechos sin explicarlos
Limítate únicamente a detectar y señalar.
Después de ejecutar este paso, el resultado esperado no es una lista de soluciones, sino una serie de señales. Si la respuesta te incomoda ligeramente, suele ser buena señal: indica que algo real ha sido detectado.
Paso 2: Separar incoherencias reales de ruido
No todo lo que ChatGPT señala tiene el mismo peso. En este segundo paso no se corrige nada todavía. Se revisa la detección y se separa lo estructural de lo accesorio.
El error habitual aquí es intentar arreglar todo de inmediato. Eso suele generar cambios impulsivos y rompe la claridad. Este paso es puramente de filtrado: identificar qué afecta realmente a la coherencia del conjunto y qué puede ignorarse sin consecuencias.
Este momento es clave porque reduce drásticamente la carga mental. Pasas de una sensación difusa de “algo no encaja” a un número muy concreto de puntos que merecen atención.
De los puntos que has señalado,
indica únicamente cuáles afectan a:
- la coherencia general
- la claridad del mensaje
- la solidez de lo que estoy haciendo
Descarta lo secundario.
No propongas soluciones.
Si el resultado de este paso es una lista extensa, suele indicar que el planteamiento inicial estaba poco definido. En ese caso, conviene volver atrás y revisar el enfoque general antes de entrar en correcciones.
Paso 3: Detectar puntos ciegos
Un punto ciego no es un error evidente. Es una ausencia. Es aquello que tú das por sabido, pero que no está expresado. Estos puntos aparecen sobre todo cuando llevas tiempo trabajando sobre lo mismo o cuando explicas algo que dominas bien.
El error común es confundir punto ciego con fallo. Aquí no se juzga si algo está bien o mal. Se detecta si falta algo que sería necesario para que un tercero entienda, evalúe o siga lo que estás haciendo.
Este paso es especialmente útil en textos explicativos, procesos de trabajo y decisiones complejas, porque revela saltos lógicos que tú realizas de forma automática.
Analiza el contenido como si fueras un lector externo.
Indica:
- qué información doy por supuesta
- qué pasos no explico
- qué decisiones no justifico
No valores si están bien o mal.
Solo detecta ausencias.
Cuando este paso está bien ejecutado, aparece una sensación muy concreta: te das cuenta de que muchas cosas que considerabas obvias no lo son en absoluto fuera de tu cabeza.
Paso 4: Revisar una decisión sin delegarla
Este paso permite revisar decisiones sin caer en la delegación. ChatGPT no decide, no recomienda y no opina. Actúa únicamente como verificador lógico.
El fallo más común es preguntar qué haría o qué recomienda. En este proceso eso está explícitamente prohibido. La decisión es siempre tuya. Lo único que se revisa es su coherencia interna.
Te voy a describir una decisión que estoy tomando.
No quiero que decidas por mí.
No quiero recomendaciones.
Quiero que señales:
- incoherencias lógicas
- contradicciones entre objetivos y acciones
- riesgos implícitos no mencionados
Nada más.
El resultado correcto de este paso no es tranquilidad, sino claridad. Si aparecen dudas nuevas, significa que el proceso está funcionando.
Resultado esperado del proceso
Al finalizar el proceso completo, deberías notar una reducción clara de la confusión. No porque tengas más respuestas, sino porque ahora sabes exactamente qué revisar tú mismo.
La señal más clara de que el proceso está bien hecho es que recuperas control. Sabes qué corregir, qué mantener y qué dejar en pausa sin arrastrar dudas innecesarias.
Bloque de plantillas
Este proceso funciona porque es repetible. Para evitar improvisaciones y no mezclar fases, puedes apoyarte en plantillas que fijan cada paso y te permiten ejecutar siempre el mismo recorrido.
Se utiliza al inicio del proceso, cuando necesitas detectar incoherencias sin introducir mejoras ni opiniones.
Se utiliza después de la primera detección para aislar únicamente lo que afecta a la coherencia real.
Se utiliza cuando el contenido ya es coherente, pero existe riesgo de omisiones implícitas.
Se utiliza para revisar decisiones complejas sin delegar criterio ni pedir recomendaciones.
Cierre
Este uso de ChatGPT no acelera el trabajo ni lo automatiza. Lo ordena. Reduce la probabilidad de avanzar con errores invisibles y te devuelve una visión externa sin perder control.
El proceso es siempre el mismo. Lo único que cambia es aquello que decides revisar.



Deja una respuesta